¡Dabeiba, nunca más…!

Foto: JEP
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LA LEY DEL MONTES

Los aberrantes hechos sucedidos en el municipio antioqueño, reconocidos por 49 militares retirados ante la JEP, que causaron la muerte a decenas de colombianos inocentes años atrás, no pueden volver a ocurrir. ¿Qué hacer ante la barbarie?

Aunque no tuvo el despliegue ni la difusión que merecía, lo ocurrido en Dabeiba, Antioquia, el pasado 27 de junio, es el hecho más relevante en la historia reciente del país. Ese día 49 militares retirados del Ejército Nacional reconocieron ante los magistrados de la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) haber tenido participación directa en igual número de ejecuciones extrajudiciales, conocidas como “falsos positivos”, en las que murieron decenas de humildes campesinos y jóvenes inocentes.

“Yo soy un criminal”, dijo uno de los oficiales retirados, ante los familiares de las víctimas, quienes escucharon con horror y espanto la narración de los hechos. Los uniformados reconocieron que asesinaron a sangre fría a los jóvenes y campesinos y luego les cambiaron sus ropas y los hicieron pasar como guerrilleros.

Foto: JEP

Lo ocurrido en Dabeiba, por desgracia, también sucedió en otros lugares del país. La tarea que tienen los magistrados de la JEP es dar a conocer cada uno de esos hechos criminales, mediante el testimonio de quienes fueron sus principales protagonistas. La confesión de los asesinatos y el reconocimiento de su conducta delictiva ante los familiares de las víctimas, muestra no sólo el comportamiento criminal de los victimarios, sino también la crueldad de sus superiores. Ellos no actuaron solos. Ellos obedecieron órdenes de mandos superiores, que también deben comparecer ante la JEP.

Ante esto el presidente Gustavo Petro, y el expresidente Álvaro Uribe Vélez trinaron

Los testimonios de los militares retirados, su crudeza y su salvajismo, nos obliga como Nación a no volver a repetir estos hechos. Colombia debe cerrar para siempre este oprobioso capítulo de horror. ¡Nunca más el Estado colombiano debe ser actor principal de la muerte de quienes nada tienen que ver con el conflicto armado! ¡Las víctimas no combatían a las Fuerzas Militares, ni eran enemigos del Estado! No murieron en actos propios del conflicto armado.

Foto: JEP

Los llamados “falsos positivos” carecen de cualquier tipo de justificación. La JEP está llevando a cabo una valiosa labor para develar la responsabilidad del Estado en estos hechos macabros. Es necesario conocer toda la verdad de lo sucedido para que nunca más las instituciones del Estado, como las Fuerzas Militares, especialmente el Ejército Nacional, se vean envueltas en hechos que deshonran a quienes fueron inferiores al honor que la Patria les brindó de portar las armas y los uniformes del Estado. Las instituciones no delinquen, delinquen quienes las representan. No obstante, su conducta criminal afecta lo más sagrado de toda institución: su buen nombre y su reputación.

Foto: JEP

La confesión de Dabeiba debe servir de ejemplo para que quienes se están formando en instituciones castrenses entiendan que la vida humana es sagrada, mucho más si contra quien se atenta no es un “enemigo del Estado”, sino humildes campesinos y jóvenes, que jamás se imaginaron que el Estado que tiene la obligación de protegerlos es el mismo que los asesina.
@leydelmontes